Publicidad
Publicidad

La tentación vive en Redmond

Óscar Pérez Alba 22/12/11 - 11:09.
0
[foto de la noticia]

Ando estos días dando vueltas a una decisión vital ¿cual será mi próximo teléfono? Mi viejo iPhone 3GS, si podemos considerar viejo un aparato que tiene poco más de dos años, ha perdido su sexappeal. Ya nadie lo mira con deseo cuando lo saco del bolsillo y no se puede decir que sea "mi tesoro". Me da pena pensar en cambiarlo, sobre todo si tenemos en cuenta que es el aparato electrónico que más uso al cabo del día. Es mi gadget indispensable. Y precisamente por la importancia que le doy, me está costando tomar la decisión.

Como muchos de los que leeis Marcaplayer soy un apasionado de la tecnología y el terreno móvil es un campo de batalla con demasiadas opciones atractivas. La escalada de características ha sido vertiginosa no sólo en los dos años y medio desde la salida del iPhone 3GS, sino cada vez que te das la vuelta para mirar por la ventana. Decenas y decenas de modelos que se suceden casi cada semana peleando por un pedazo del pastel.

Android acumula el mayor número de pretendientes. Las pantallas de 4,3 pulgadas tienen su atractivo y la potencia de sus procesadores en los modelos más avanzados no tienen que envidiar al iPhone 4S. Pero mi falta de interés por el "cacharreo" y el languideciente ritmo de publicación de juegos, siempre a remolque de iOS hace que pierda mi interés de forma instantánea.

Windows Phone me atrae cada vez más. Una interfaz fresca que no imita a iOS/Android y una palpable apuesta de futuro por parte de Microsoft me dan confianza. Además, el Lumia 800 me llama poderosamente la atención, pese a ser un modelo reconvertido (del N9 americano) con fallos como la falta de cámara frontal (¿no poder usar Skype?) o la capacidad única de 16 GB. El diseño externo y la soltura con la que se mueve Windows Phone con el procesador que incorpora le hacen ganar puntos. También tenemos el factor de juegos compatibles con XBOX Live (¡con sus logros!), aunque el catálogo es incluso más limitado que en Android. Una plataforma que promete pero necesita madurar. Con el Lumia 900 en el horizonte y mejoras en el sistema operativo con un ritmo semestral será interesante volver a echar un vistazo en primavera.

El iPhone 4S se beneficia del efecto continuista. Tener las aplicaciones que uso cada día con el rendimiento al que estoy acostumbrado. Mi poker sagrado Reeder, Instapaper, Tweetbot y EMT. Cuatro indispensables que no tienen versión para Windows Phone aunque podría usar sustitutos que me dieran una funcionalidad menor pero aceptable. A eso súmale la sincronización con iTunes de las decenas de podcasts que escucho a diario, que en iPhone viene de serie y en los sistemas rivales se puede incluir pero con unos resultados que ignoro si son similares. Y añade también iCloud y esa maravilla que me parece descargar una aplicación en mi iPhone y que automáticamente me aparezca en iTunes y en el iPad (y con doble alegría si la aplicación es universal).

Al final me terminaré decidiendo por el iPhone 4S por la razón más poderosa de todas: es la plataforma de juegos más vibrante del panorama móvil. Sin discusión y con una ventaja abismal. No sólo por cantidad, sino por calidad. Desde los grandes desarrollos como Infinity Blade II a joyitas indies como Sword&Sworcery. Siempre iOS como primera opción para los desarrolladores. Y eso es lo que realmente me importa. No tener que ir mendigando ni mirando con envidia a los juegos del vecino. Eso y poder dar el coñazo a los amigos con Siri.

VOLVER
avatar
Queremos saber tu opinión

¿Nuevo en MARCA.com?. ¡Bienvenido!. Consigue aquí tu cuenta gratis para participar.

Recordarme en este ordenador ¿Olvidaste tu contraseña?

blogs

Marca Player Directo

Comprometido con su obra

Siguenos en:

© MARCA.com Avenida de San Luis 25 - 28033 MADRID
Un web de Unidad Editorial