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Retro

La última estrella de Gunpei Yokoi

Jose Manuel Fernández 'Spidey' 28/11/11 - 10:12.
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En esto del ocio electrónico, muy pocos han sido aquellos los que se han atrevido a hacerle frente a la todopoderosa Nintendo en el campo de las consolas portátiles. El número de caídos en el frente de batalla es abrumador, siendo fulminados a poco que pisaran el terreno de juego y pasando al olvido con mayor o peor gloria. Enumerando algunas geniales máquinas sitas entre estas bajas, os puedo citar nombres como Game Gear, Atari Lynx o la Neo Geo Pocket de SNK. Máquinas de gran calidad que vieron frenado su estabilidad comercial por tener que mirar frente a frente a la saga de consolas Game Boy. Curiosamente, la máquina que hoy nos ocupa llegó a tutear en más de una batalla a la gran N...

WonderSwan nació en 1999 de la mano de Bandai, y fue capaz de albergar en sus circuitos algunos capítulos de Final Fantasy, tiene en su catálogo un título totalmente original de la saga Makaimura (Ghost'n Goblins), ha enganchado a los más roleros con los mágicos juegos de Wizardry, tiene en sus filas un apreciable Guilty Gear... ¡Diantres, hasta en la primera WonderSwan vio la luz ni más ni menos que el inconmensurable terror de culto Clock Tower! En fin, un catálogo que, si bien no se acerca ni de lejos a las portátiles de Nintendo (sobre todo en número), sí que resulta de lo más apetecible de cara al usuario de videojuegos más radical y, por qué no decirlo, más friki. Recordemos que, al igual que pasara con Neo Geo Pocket (que a todas luces era su competencia directa), la máquina de Bandai se comercializó en dos versiones, primero con la pantalla monocroma y, poco después, luciendo palmito a todo color.

Analicemos el poderoso hardware del que hace gala esta consola en su versión color:

CPU: NEC V30 de 16 bits a 3,072 MHz
RAM: 512K VRAM/WRAM (compartida)
Velocidades de comunicación: 9600bps - 38,4kbps
Función de reloj: en el cartucho
Puertos de extensión: para los auriculares y comunicación
Pantalla: LCD reflectante TFT en color a 224x144 (2,8 pulgadas diagonal)
Sprites: 28 por línea, 128 en total
Fondos: dos independientes
Ventanas: dos independientes
Modo Gráfico A: 57 colores de 4096
Modo Gráfico B: 241 colores de 4096
Sonido: cuatro canales
Funciones de comunicación: hasta dos jugadores simultáneos
Alimentación: una pila "AA" (20 horas para una pila alcalina)
Tamaño: 12,80cm de alto por 7,43 de ancho, con un espesor de 24,3cm.
Peso: aproximadamente 96 gramos.

Realmente impresionante, ¿verdad? Cierto es que supera y bastante a la por entonces popular Game Boy Color, algo que se hace evidente cuando vemos los juegos en acción, acercándose más de hecho a la propuesta tecnológica de Game Boy Advance. Pero es del todo cierto que una videoconsola, por muy potente que sea, si no cuenta con un software de calidad que la apoye, no llegará a lado alguno. Si miramos atrás, nos damos cuenta de que en el terreno de las portátiles, aquellas compañías rivales de Nintendo prácticamente contaban con ellas mismas para abastecer de títulos a su consola. Claro está que Bandai proporcionó gran cantidad de programas a su WonderSwan, pero también se llegó a contar con las más grandes desarrolladoras japonesas, volcándose de lleno para ofrecer lo mejor de su catálogo.

Desgraciadamente, el que esta portátil no saliera de Japón ha sido todo un óbice en lo que a su expansión comercial se refiere. Dicho sea de paso, puede que, por poner un ejemplo, SNK no triunfase a pesar de presumir con un catálogo de peso iluminado por nombres como King of Fighters, Metal Slug o Capcom vs SNK por el hecho de pertenecer a un género que, si bien tenía su público, no llegaba a ser tan multitudinario como antaño. Pero es que Bandai llegó a tener en sus filas casas de la talla de Namco, Koei, Capcom o Square, empresas capaces de atraer al más receloso en esto de los vieojuegos. Si trajeron por aquí el Tamagotchi... demonios, ¿por qué no hicieron lo propio con la genial WonderSwan? Estos japoneses…

En todo caso, poder disponer de esta consola es tener un auténtico tesoro. Muchas son las virtudes que atesora, tanto en términos de hardware como de software. Cuando todavía contemplamos las potentes capacidades gráficas de tan particular portento, cuando somos testigos del peculiar sonido del que hace gala... y, claro está, cuando disfrutamos en nuestras manos (nunca mejor dicho) de tan grandes juegos, a buen seguro que WonderSwan os enamorará sin remedio. Y más si tenemos en mente que se trata del último trabajo de Gunpei Yokoi, el antaño gran gurú de Nintendo (que en los cielos esté), pues... qué os voy a decir, amigos. Oro puro.

Este es un artículo de opinión y, como tal, responde a las ideas de su autor que no tienen porque estar en sintonía con la línea editorial de Marca Player.

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