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Una oferta que sí podrás rechazar

Juan "Xcast" García

Se dice que las segundas partes nunca fueron buenas. Por suerte, El Padrino II rompió esta tónica, con una segunda entrega al nivel del original. La tercera parte es otra historia....

El caso es que Electronic Arts ha decidido lanzar una continuación interactiva de las aventuras de los Corleone, aunque sólamente esté basada de una manera ligera en la versión fílmica. ¿Está a la altura o se suma al cliché con el que hemos empezado el análisis?
Tendremos que seguir la historia de Dominic en su escalada en la familia Corleone, tratando de recuperar el terreno perdido en Nueva York y Miami.

Desde el principio encarnamos al Don en la ciudad, lo que hace que las cosas cambien desde el primer momento. Ya no somos ese don nadie que trata de buscarse las habas. Somos la cabeza visible de una organización criminal y tenemos que dirigir a la familia para que recupere los viejos laureles que ahora ha perdido.


De este modo, controlamos a un mafioso con habilidades armamentísticas y de conducción estándar, pero con el suficiente arrojo para comandar a su séquito de matones. El primer paso sería reclutar al primer acólito. Tras este se irán sumando efectivos a nuestras lides hasta el punto de que habrá que utilizar hasta ciertas opciones de gestión, en un modo de juego llamado 'Visión del Don'.

Aquí veremos la ciudad desde una vista cenital en la que podremos destinar hombres a distintos comercios y zonas de paso. Todo vale con tal de volver a ser los más poderosos. 
Esta es la gran novedad de esta segunda entrega, que por lo demás sigue los patrones marcados por juegos como GTA o Saints Row.

Multitud de misiones secundarias

Es decir, nos encontraremos con ciudades abiertas a la exploración, coches que robar, personas a las que atacar por las calles y multitud de misiones secundarias entre las que elegir. El problema es que todas estas misiones no obligatorias, de lo más variado e interesante, no forman parte del hilo principal, con lo quedan perdidas.


Otro de los fallos que se le puede achacar a El Padrino 2 es el uso de un motor gráfico completamente insuficiente a estas alturas de generación. No tiene un aspecto horrible, pero hay momentos en los que parece que no estemos ante un juego de los últimos tres años.

Al menos el apartado sonoro brilla con luz propia con la inclusión de algunas canciones de la película, que consiguen colocarnos en la mismísima pequeña Italia. Hasta el trabajo de doblaje a nuestro idioma ha sido cuidado, con actores que realmente saben lo que están haciendo.
Si además se comulga con la fórmula de juego, siempre se puede saltar al terreno online y hacer avanzar de nivel a algunos de nuestros hombres.

Y es que se ha tratado que el cambio entre los modos de juego con y sin conexión sea casi inexistente, pudiendo hasta usar el dinero ganado en nuestra aventura principal durante las pesquisas online.
Si hubiera que comparar esta segunda entrega para consolas con la que fue lanzada en cines, protagonizada por Al Pacino, no quedaría otra que dejar muy por encima a la versión de pantalla grande. Aún con esas El Padrino 2 es capaz de divertir a todos los aprendices de mafioso de nuestro país.

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