La apuesta de EA por el monopatín en Wii no podía obviar un periférico tan adecuado como la Balance Board. Sube a tu tabla de skate y demuestra lo que eres capaz de hacer.
A mi entender, hay dos tipos de personas que se van a acercar a Skate it: Los que han hecho skate y los que no. Y entre ellos, los que tienen Wii Balance Board y los que no. Sus apreciaciones dependerán muy mucho de a qué grupo pertenezcan. En el caso del que suscribe, skater apasionado en su adolescencia y con la tabla de Nintendo, Skate it es una auténtica gozada de simulación del deporte del monopatín.
El modo skate libre (de los existentes: Historia, Competición y el mencionado) sirve como déjà vu de tardes sin fin. Además, al poder personalizar nuestro skater en sexo, rostro, pelo, ropa y también la tabla (¿dónde quedaron las míticas Santa Fe?), nos sentimos todavía más inmersos en la trama que el modo Historia nos propone: una ciudad derruida, no se sabe bien por qué hecatombe, tú y un cámara haciendo fotos y vídeos imposibles en este pedazo de paraje, a ritmo de música Hip hop, Rock y R&B (una buena selección, por otra parte).
Técnicamente, el juego desmerece algo, aunque la mencionada física y su fluidez lo enmascara. Además, su multijugador por turnos no está muy desarrollado, aunque es divertido